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Equipos en movimiento

Qué necesita saber la persona que contratas.

Antes de buscar a alguien que quite trabajo al equipo, conviene acordar qué tendrá que hacer y con qué apoyo contará.

Redacción Cambyos · Lectura editorial

Dos personas revisan el trabajo pendiente junto a una silla vacía.
Imagen conceptual creada para Cambyos.

Al preparar una contratación quizá descubráis que cada responsable espera una ayuda distinta y necesitéis reunir esas expectativas para acordar qué trabajo tendrá prioridad, antes de describir un puesto que permita a quien llegue saber de qué se ocupará.

Quien llegue necesitará saber qué tiene prioridad y hasta dónde puede decidir, de modo que aclararlo antes de la entrevista permita hablar de un puesto concreto que ambas partes puedan valorar.

Acordar qué trabajo debería sacar adelante durante los primeros meses y quién podrá acompañarla ayuda a distinguir lo que necesita saber al llegar de lo que puede aprender dentro del equipo.

La persona candidata también está eligiendo, por lo que necesita conocer el sueldo, el horario y las posibilidades reales de desarrollo con la misma claridad con la que tú necesitas conocer su experiencia.

Si la incorporación termina pronto, escuchar qué ocurrió y volver a los acuerdos os ayudará a revisar la selección, las condiciones o la organización antes de decidir qué cambiar en la siguiente búsqueda.

El trabajo que espera a quien llegue

Escoged una tarea pendiente y concretad qué resultado necesita recibir el equipo, para acordar qué parte corresponderá al nuevo puesto y quién atenderá las demás necesidades que aparecen al hablar de la incorporación.

Esa conversación también puede mostrar que una dificultad continuará aunque se incorpore alguien, porque si una entrega espera siempre una autorización, la persona nueva necesitará conocer quién la da y cómo pedirla, además de aprender a preparar el trabajo, de modo que identificar ese punto antes de contratar permite explicar el puesto con más precisión y organizar el apoyo que hará falta cuando empiecen a llegar los primeros encargos.

Una incorporación que permita aprender

Prepara una primera tarea con un ejemplo anterior y alguien disponible para recorrerlo con la persona que llegue, para reconocer qué sabe hacer y qué necesita aprender sobre las consultas, las excepciones y la información que utilizáis en vuestra empresa.

Reserva tiempo a quien acompañará las primeras entregas y acuerda qué encargos suyos pueden esperar o pasar a otra persona, para que las conversaciones necesarias durante el aprendizaje tengan espacio mientras el equipo continúa trabajando.

Escuchar también lo que necesita saber la persona candidata

Escuchar las preguntas de la persona candidata puede ayudar a concretar cómo se deciden prioridades o se revisa una entrega, para explicar la colaboración con ejemplos y formalizar las condiciones laborales por los cauces correspondientes, con el asesoramiento que haga falta.

Después de la incorporación, recoger qué sorprendió a la persona y qué le faltó conocer puede aportar información para la siguiente búsqueda: quizá la descripción se entendió bien y el trabajo cambió más tarde, o la primera semana dejó una duda que se fue arrastrando, y distinguir esos recorridos os permitirá revisar lo que corresponda y conservar lo que sí facilitó aprender, manteniendo la atención tanto en la selección como en la organización que recibe a quien llega.

También podéis preguntar qué encargos dejarían de atender quienes hoy están cubriendo esa necesidad, para conocer el reparto completo y evitar que la nueva persona reciba expectativas distintas según con quién hable, mientras el equipo aclara qué responsabilidad conserva cada uno.

Al revisar la incorporación, escucha un ejemplo de una entrega que pudo resolver y otro de una consulta que quedó abierta, para preparar el apoyo siguiente con hechos concretos y conocer qué información conviene dejar disponible para futuras personas que lleguen al puesto.