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Aprender y practicar

Has visto la lección, ¿qué puedes probar con ella?

El curso marca otra lección como completada y al cerrar la pantalla te preguntas qué podrías hacer ahora con lo que acabas de ver, porque reconocer una explicación todavía deja abierto el momento de probarla por tu cuenta.

Redacción Cambyos

Un hombre ordena tarjetas sobre una hoja mientras consulta una lección de presentaciones en su portátil.
Imagen conceptual creada para Cambyos.

Imagina que has visto una demostración sobre cómo preparar una presentación y entiendes cada paso mientras la persona que enseña lo realiza, aunque al abrir tu propio archivo te quedas pensando por dónde empezar y vuelves al vídeo para buscar el momento en que todo parecía bastante sencillo.

Puedes aprovechar esa duda eligiendo una parte pequeña de la demostración que quieras intentar, como ordenar las ideas de una sola diapositiva, de manera que la siguiente sesión tenga una tarea reconocible y puedas descubrir qué recuerdas, qué necesitas consultar y qué explicación todavía no has comprendido.

Ese primer intento puede hacerse con el material disponible y un ejemplo inventado, especialmente si aprenderías utilizando datos del trabajo o de otras personas, porque probar una habilidad no exige compartir información privada ni trasladar una actividad delicada a un espacio que no esté preparado para ella.

Antes de empezar, mira qué ejercicio propone la lección y si conoces las bases que da por supuestas, ya que puede haber una práctica previa que convenga recuperar o una herramienta a la que todavía no tienes acceso, condiciones que merecen atención sin convertir la dificultad en una conclusión sobre tu capacidad.

Si el curso no incluye una práctica, puedes formular una relacionada con lo que acabas de ver y suficientemente acotada para reconocer cuándo has terminado, como preparar una apertura de dos minutos para una charla ficticia, dejando para otro momento la presentación completa que aún necesita más aprendizaje.

Al intentar esa apertura quizá aparezca una dificultad distinta de la que imaginabas, como saber qué decir y tardar mucho en elegir el orden, y registrar ese punto te permite volver al material con una pregunta concreta en lugar de repetir toda la lección esperando que esta vez se quede mejor.

Consultar durante la práctica puede formar parte del trabajo, igual que volver a un ejemplo cuando necesitas comprobar una indicación, aunque después puedes ensayar de nuevo una parte para ver qué consigues hacer con menos ayuda y qué referencia te sigue resultando útil tener cerca.

Si hay tutoría o un espacio de consultas incluido, describe lo que intentaste y el punto en el que te detuviste dentro de las condiciones disponibles, para que la respuesta pueda referirse a tu ejercicio y puedas comprobar después si te ayuda, sin dar por hecho un acompañamiento que el programa no ofrece.

Cuando aprendes para una actividad profesional, acuerda primero dónde puedes probar sin afectar a clientes ni comprometer una entrega, reservando las tareas que requieren cualificación o supervisión a su ámbito adecuado, porque un ejercicio de aprendizaje necesita unos límites diferentes de los de una actuación real.

También importa el tiempo que pide esa aplicación, sobre todo si habías reservado solo el rato de ver el vídeo, y puedes observar cuánto te lleva el primer intento para ajustar el siguiente encuentro con el curso a tu semana, contando con las responsabilidades que ya ocupan ese espacio.

Después de probar quizá decidas continuar con otra parte, repetir la misma con un ejemplo distinto o aclarar una duda antes de avanzar, y esas opciones pueden apoyarse en lo que has hecho realmente, en vez de depender únicamente del porcentaje que la plataforma muestra junto a las lecciones.

Conservar una primera versión del ejercicio permite comparar después qué has cambiado y por qué, aunque el resultado siga siendo modesto, y puede ayudarte a reconocer un avance concreto sin exigirte la soltura de quien lleva años realizando esa tarea.

Si el contenido resulta poco claro o las condiciones te impiden practicar, conserva esa información al valorar cómo seguir con la formación, porque el intento también puede mostrar una limitación del material o de su encaje actual y dejarte una pregunta más precisa sobre el apoyo que necesitas para aprender.

Ejercicio práctico

Ejercicio práctico

Elige una acción pequeña que quieras probar a partir de una lección que ya hayas visto y prepara un ejemplo ficticio para intentarla en un rato asumible, de modo que al terminar puedas guardar el resultado y anotar una duda o algo que repetirías a partir de lo que haya ocurrido.

Puedes hacerlo por tu cuenta, en una libreta o en tus notas.

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Puedes mirar lo que esta situación significa para ti o trabajar sobre tu empresa, según la decisión que quieras aclarar.

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